El misterio de la electricidad en el antiguo Egipto
La realización de las diferentes inscripciones localizadas en el Valle de los Reyes y del resto de los pasadizos y tumbas del antiguo Egipto, bien podrÃan haber sido efectuadas con la ayuda de la electricidad. Un conocimiento en estado de involución, que en manos de la casta sacerdotal era guardado celosamente como un gran legado de los antiguos dioses.
Otros ejemplos en la antigüedad
¿Fue Egipto un caso aislado en el conocimiento de la energÃa eléctrica?
La respuesta es rotunda: no, no lo fue. Diferentes pruebas materiales, asà como testimonios de la antigüedad, nos aseguran con toda certeza del conocimiento de diferentes pueblos de este prodigioso legado de sus dioses.
CorrÃa el año 1.936, cuando un grupo de obreros dirigido por el ingeniero alemán Wilhelm Köning realizaba la construcción de un sistema de alcantarillado en la colina de Rabua, muy próxima a Bagdad (Irak), cuando se toparon con un extraño objeto de arcilla en forma de jarrón. Este objeto tenÃa 15 centÃmetros de alto, y poseÃa un tapón de asfalto donde hacia el interior partÃa un tubo cilÃndrico de cobre de 26 milÃmetros de diámetro y 19 centÃmetros de altura. A su vez, del tubo sobresalÃa una varita de hierro de 1 centÃmetro cubierta de plomo ligeramente corroÃda por algún tipo de ácido.
A pesar de que las autoridades y los “expertos” tacharon este pequeño jarrón o vasija de “objeto de culto” (muy tÃpico en estos casos), el propio Köning tras introducir un electrolito común en el interior del recipiente, logró hacer funcionar este “objeto de culto” como una baterÃa.
En el mismo yacimiento fueron descubiertos otros objetos que habÃan sido sometidos a un proceso de galvanización. Estos databan del 2.000 a.C., por lo que se llegó a la conclusión que hace más de 4.000 años los antiguos moradores de estas tierras de Mesopotamia, utilizaban pilas eléctricas.
No nos debe sorprender este tipo de hallazgos. Existen numerosas referencias incluso en la antigua Roma o Grecia, que nos hablan de ciertas bombillas incandescentes de color rojizo, como de la que nos habla San AgustÃn, que no podÃa ser apagada ni por los vientos ni por la lluvia, y también otra en AntioquÃa que estuvo encendida mucho más de quinientos años. O en el Templo de Numa Pompilio en Roma, famoso porque en su cúpula brillaba siempre una luz encendida. Pausanias vio en el Templo de Minerva en el año 170 de nuestra era, una lámpara de oro que daba luz por un año sin que fuese alimentada por ningún combustible.
En el 1.565 d.C., el padre jesuita Atasnasio Kircher recogÃa en su obra “Edipo EgipcÃaco”, trozos de un documento hindú con los pasos a seguir para la construcción de una baterÃa eléctrica. Dice asà este documento: “…colocar una plancha de cobre, bien limpia, una vasija de barro; cubrirla con sulfato de cobre, y luego cubrirlo todo con serrÃn húmedo, para evitar la polarización. Después poner una capa de mercurio amalgamado con zinc encima del serrÃn húmedo. El contacto producirá una energÃa por el doble nombre de Mitra-Varuna. Se dice que una cadena de cien vasijas de este tipo proporcionan una fuerza muy activa y eficaz…”.
El griego Luciano (120-180 a.C.) nos dejó la descripción de una bella alhaja en Hierápolis (Siria), que estaba engarzada en una cabeza de oro de la diosa Hera, de la cual “…emanaba una gran luz…”, tanto que…”…el templo resplandecÃa como si hubiese estado iluminado por una mirÃada de cirios…”. Luciano no nos dejó revelada la explicación a este misterio, pues los sacerdotes se negaron a descubrirle el secreto.
Plutarco escribió en el Siglo I, sobre una “lámpara perpetua”, que él tuvo ocasión de ver en el Templo de Júpiter-Amón. En este caso los sacerdotes que custodiaban el templo tampoco le revelaron el misterioso funcionamiento de tan milagrosa luminaria, tan sólo le contaron que ésta ardÃa continuamente hacÃa muchos años y que ni el viento ni la lluvia habÃan podido apagarla.
Todos los indicios señalan a que en algún momento de la historia de la humanidad, la electricidad era usada y conocida por las castas sacerdotales, aunque su origen procediese de los dioses a quienes servÃan, y que según los propios sacerdotes, convivieron con los hombres en tiempos remotos dándoles entre otros conocimientos, el de la electricidad.
Egipto no fue una excepción, pero al igual que en el resto de los pueblos de la antigüedad, éste secreto y reservado conocimiento, se fue diluyendo progresivamente con el paso de los años y los avatares de la historia.
Te interesa:
- egipto antiguo
- electricidad en el antiguo egipto
- ovnis en egipto
- la electricidad en el antiguo egipto
- extraterrestres egipto
- el misterio de la electricidad
- misterios de la electricidad
- misterios electricidad
- ovnis en la antiguedad egipto
- extraterrestres en egipto antiguo







Deja una respuesta