El sueño premonitorio de la erupción del volcán Krakatoa
En 1883, el redactor jefe del periódico norteamericano Boston Globe, Ed Sampson, tuvo un sueño que algunos tildarían de premonitorio, pero que, dado el carácter pragmático y tal vez ávido de noticias del propio periodista, éste no dudaría en atribuir a un hecho de la realidad. Es posible que la decisión final estuviera sugestionada por el hecho de que, en el momento de tener su sueño, Sampson se hallaba bajo los efectos de una proverbial borrachera, pero eso no desmerece un ápice el sorprendente desenlace de su historia.
Sampson había soñado que una isla llamada Pralape era desolada por un volcán en el archipiélago de Indonesia, con el resultado de treinta y seis mil personas fallecidas. A tal punto este sueño impactó al periodista, que sin dudarlo se apresuró a redactar la noticia y ésta apareció publicada en el periódico a la mañana siguiente.
Sin embargo, tras comprobarse que una isla de nombre Pralape no existía en todo el globo, Sampson fue despedido del periódico de manera fulminante.
Un día después de este calamitoso suceso, un volcán hizo erupción en la isla de Krakatoa, originando un maremoto que segó la vida de treinta y cinco mil personas. La sorpresa de los historiadores, así como la del propio Sampson, sería mayúscula al demostrarse posteriormente que la isla Krakatoa era conocida hasta el siglo XVII bajo el nombre de Pralape.
Esta historia es una de las más conocidas en lo que a “clarividencia periodística” se refiere. Sin embargo, es probable que en su momento únicamente se tratara de una maniobra de marketing para aumentar la tirada del ‘Boston Globe’. Y es que, en cualquiera de sus versiones -incluso en el estudio publicado por Jim Razzi en 1993 en el que se habla de ésta y otras historias sorprendentes de carácter premonitorio- falta la pieza principal: la famosa portada del 29 de agosto de 1883 en la que el ‘Boston Globe’ daba a conocer a mundo la violenta explosión de un volcán el Pralope. Por cierto, este es un nombre que ni siquiera existía, pero que al parecer habría sido el nombre aborigen de la isla de Krakatoa, un detalle que aumentaba el misterio generado en torno a toda esta historia, sobre el que se llegó a especular que los aborígenes habían conectado telepáticamente con el subconsciente de Samson.
Y el nombre de Samson también tiene su miga, porque lo cierto es que no aparece por ningún lado. El ‘Boston Globe’ dispone actualmente una base de datos en la que se pueden consultar artículos desde 1872, pero es imposible encontrar nada relacionado con Pralope, Samson o cualquiera de los otros nombre que -en función de quién cuente la historia- recibe este peculiar reportero -Byron Somes y Jack Hogan, entre otros-.
Con todo, parece cierto que el primero en publicar información relativa a la explosión en Krakatoa fue el ‘Boston Globe’, pero no el 28 de agosto de 1887 -el día después del sueño de Samson-, sino el 29 de agosto, y gracias a la información recibida por cablegrama en la propia redacción del periódico. La noticia, que sí se puede consultar en la base de datos del ‘Boston Globe’, llevaba por título ‘Java arrasada’.
De manera que más inexplicable que la clarividencia de este supuesto reportero borracho llamado Ed Samson, es el hecho de que una historia que no se sostiene en ninguna prueba fehaciente, haya llegado hasta nuestros días como una verdad incuestionable.
Te interesa:
- volcán krakatoa
- krakatoa
- krakatoa volcan
- volcanes en erupcion
- volcan
- volcan en erupcion
- volcan krakatoa en erupcion
- el volcan krakatoa
- erupcion del volcan krakatoa
- volcan de KrakatoA







Deja una respuesta